publicidad
06 de septiembre de 2013 • 15:16 • actualizado a las 15:17

El día y la noche de Mila Kunis

La novia de Aston Kutcher posee uno de los rostros más bellos de Hollywood pero, ¿qué pasa cuando Mila se desmaquilla?

 

Pues sucede que no lo podemos creer. Muchas veces vivimos engañados pensando que las actrices y las modelos que vemos en las revistas y en las alfombras rojas no son humanos. Creemos que se levantan estupendos, pasan el día estando divinos y se acuestan igual. No es verdad.

La novia de Aston Kutcher posee uno de los rostros más bellos de Hollywood pero, ¿qué pasa cuando Mila se desmaquilla?
Foto: Gtres

Existen muchos casos que caen por su peso. Penélope Cruz, Gyneth Paltrow o Eva Longoria son casos casi extremos de las maravillas que puede hacer el maquillaje. Hoy hablaremos de un caso realmente límite. Mila Kunis (seguro que este artículo le encantaría a Demi Moore).

La actriz estadounidense de origen ucraniano es el ejemplo vivo del cambio absoluto que viven algunas de las consideradas como “bellisimas” cuando no tienen ‘ayudas externas’. Las firmas la quieren, sin ir más lejos ha sido imagen de la casa Dior en una campaña en la que aparecía ofreciendo una imagen muy sofisticada. Pero Mila tiene una piel cetrina que le juega malas pasadas. Su cutis es irregular  y tiene una grandes y peligrosas ojeras cuando no lleva maquillaje. En las alfombras rojas nos tiene acostumbrados a otra cosa. Los fotógrafos nunca se van del photocall sin un primer plano de la actriz, Mila gana un 100 % cuando está producida.

Esto no es todo, ella hace el resto para que su estilo de gala y el de diario sean más dispares aún si cabe. En las premiere de las películas viste de los mejores diseñadores, los looks que elige para las alfombras rojas dista mucho de la ropa que lleva a diario. Mila no es estilosa, en lo cotidiano no presta tanta atención a su estilo, es más, podríamos decir que Kunis es bastante descuidada.

Es un hecho,  gracias a celebrities como Mila Kunis descubrimos que ni las famosas son tan ideales, ni el resto de mortales estamos tan mal…

 

 

Terra