A vueltas con polémicas en el mundo de la moda.
La editorial “Super models go to rehab” del fotógrafo Steven Meisel publicada en el Vogue Italia (con presencia de modelos como Missy Rayder y Agyness Deyn) ha desatado una serie de protestas que condenan las fotografías por considerarlas una glorificación de la vida decadente de algunos famosos. Las críticas mantienen que es otra manera más de “glamourizar” las adicciones y otro tipo de trastornos.
En las fotografías se ve a una modelo afeitándose la cabeza como Britney, a varias haciendo yoga, asistimos a la recreación de una sesión de grupo, vivimos un momento voyeur con imágenes de cuerpos desnudos en bañeras o fashionistas semi desmayadas siendo arrastradas por los pasillos del centro sanitario. Es una dramatización, algo burlona, de un comportamiento de celebrities que se está convirtiendo en algo demasiado común.
Las fotos pese a que pueden ser impactantes, no son realistas. El entorno es definitivamente demasiado Vogue: la ropa, los enfermeros cachas, el entorno sanitario-chic. No creo que nadie se pueda imaginar que una estancia en una clínica de desintoxicación pueda tener algo que ver con lo que muestran las fotos.
La directora del Vogue Italia, Franca Sozzani se defiende diciendo que es una sátira del rehab-chic: “No veo por qué estas fotografías estén empujando a la gente a ir a un centro de rehabilitación. Creo que es incomprensible que se pueda ser rico y famoso y que se tenga todo en la vida y decidas destruirla. No estamos abogando por nada.”
Los medios no dejan de narrar las entradas y salidas de los centros de famosas como Lindsay Lohan, Kate Moss, Britney Spears o Amy Winehouse (que hasta tiene una canción sobre el tema). Y es verdad que a veces es tratado como algo trivial, cuando se trata de un problema bastante serio. ¿Pero puede esta editorial del Vogue Italia provocar que las adolescentes se lancen a drogarse como posesas en cuento cierren la revista? Pues no lo creo. No se puede simplificar tanto.
Vogue Italia es una revista que corre riesgos estéticos. No se limita a exponer ropas de los anunciantes en un entorno bonito. Busca provocar, forzar los límites o simplemente hacer algo bello. Y según mi punto de vista también hay que ver su tendencia editorial como algo positivo.
¿Qué pensáis vosotros? Mirad las fotos aquí y opinad.