Sexo

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29 de abril de 2012 • 10:59

El arte del gemido en el sexo

¿Por qué algunas personas gimen y otras no? ¿Aumenta laexcitación? ¿Se pueden reprimir? ¿Les excita a ellos? ¿Y a nosotras? En la cama, todo es cuestión de gustos, pero es cierto que los gemidos tienen el poder de aumentar la pasión y ayudarte a guiarle en tu placer. ¿Quieres saber cómo?

 

En cuestión de sexo cada persona es un mundo. A algunas les excita hablar en la cama, otras necesitan que su pareja demuestre cuánto está disfrutando mediante sus gemidos. En general, nadie puede resistirse a un gemido de placer en el oído. Pero a algunas personas les produce pudor o no les sale.

Si eres una de esas mujeres a las que les cuesta demostrar verbalmente sus emociones en la intimidad, te contamos cuánto pueden mejorar unos simples gemidos tus relaciones sexuales.Hay quien ha desarrollado todo un arte del gemido para volver locos a sus amantes; hay quien recurre a ellos de vez en cuando para fingir un orgasmo. La mayoría no podemos evitar gemir en la cama cuando estamos sintiendo placer; a otros les gustaría ser capaces de expresarse de esa forma tan natural pero sienten pudor e incluso miedo a resultar ridículos.

Gemir puede ser el primer paso para ser capaces de hablar en la cama y decirle a nuestra pareja lo que necesitamos, lo que sentimos o cómo queremos ser acariciados y estimulados. Un pequeño gemido de placer cuando acierte le guiará sin necesidad de palabras; un largo gemido cuando llegues al clímax le hará sentirse el mejor amante del mundo. También puedes utilizar gemidos de desacuerdo cuando algo no te esté gustando.

Es normal que te sientas cohibida para expresar tus deseos de forma verbal, nadie nos ha enseñado a hacerlo ni a reivindicar nuestro placer de forma tan directa. Pero hablar de lo que te gusta y de lo que no puede tener un efecto muy positivo en tus relaciones sexuales. Y los gemidos una parte muy importante de esa comunicación verbal.

¿Te da corte? Prueba cuando estés a solas con tu vibrador. O, mejor aún, deja que salga ese gemido que llevas tanto tiempo reprimiendo cuando llegas al orgasmo. Seguro que a él le encantará. ¿Es a él a quien le da corte? Prueba a gemirle en la oreja e irle diciendo todo lo que te está haciendo sentir.A diferencia de nosotras, muchos hombres han visto alimentada su imaginación erótica con los gemidos propios del porno, bastante alejados de la realidad. De esa exagerada representación del placer, estereotipada y machista, hasta los gemidos espontáneos y naturales de una mujer que disfruta, hay todo un mundo.

Igual que cada mujer tiene una voz diferente, también son diferentes sus gemidos. Empezando por no reprimirlos, puedes empezar a utilizarlos para excitarle más en vuestros juegos de alcoba. Suaves y quedos al oído, más intensos cuando te hace disfrutar, juguetones para quejarte en broma, intensos y pletóricos en el momento del clímax. Prueba a utilizar diferentes gemidos y comprueba el efecto que producen en tu amante.

¿Y a ti? Seguro que también te encanta escucharle gemir de placer ante tus caricias. Si tu amante es demasiado silencioso anímale a expresarse, no tienes más que decirle que escucharle te excita. Cuéntale que está demostrado que la excitación sexual que proviene de los sonidos puede llegar a ser más fuerte que la de las caricias o el propio acto sexual.A todos los hombres les gusta escuchar los sonidos de placer de su pareja, incluso presumen de haber hecho gritar a más de una. Pero si vas a fingir un orgasmo, no te pases, intenta que los gemidos sean lo más naturales posibles antes y durante el placer. Piensa en tu propio orgasmo, ¿siempre gimes en el momento del clímax o a veces te quedas callada? No exageres si no quieres ser pillada.Los sonidos del sexo son tan variables como las personas que lo practican. La sensación de exclamar ante el placer, de cualquier tipo, es algo natural, pero en la cama adquiere un significado y un poder especial sobre el otro.Hay parejas a las que les gusta gritar durante el acto, a otras les parece vergonzoso y exagerado. Otras reprimen incluso los gemidos más pequeños por pudor loque, sin duda, les resta disfrute. Normalmente las mujeres son más expresivas, aunque todo depende del grado de comunicación y confianza con la pareja.

¿Sabías que las mujeres no son las únicas hembras que gimen durante el acto sexual? Un estudio publicado en LiveScience.com muestra que un 86% de las hembras gimen en el acto para estimular a los machos y que éstos logren llegar al clímax; la investigación también reveló que sin estos sonidos hechos por ellas, su pareja nunca eyacularía.

Efectivamente, la sensibilidad del oído humano hace que los sonidos de la pareja sexual se conviertan en un poderoso afroidisíaco, que tú puedes utilizar y dosificar. Aunque también puede ocurrir lo contrario: que no te gusten los sonidos que hace tu amante en la cama, que incluso te puedan parecer ridículos. En ese caso, o cambias de amante, o le dices que te distraen demasiado…

Terra Mujer