Salud

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19 de abril de 2012 • 20:30 • actualizado a las 20:31

Conozca por qué su cuerpo le pide cierto tipo de alimentos

Según la profesora del curso de Nutrición del Centro Universitario Senac, Tatiane de Olivo, "no siempre las ganas de comer determinado alimento está relacionada a una deficiencia, pueden ser sólo unas ganas más próximas a la gula, o gana emocional, que con el hambre fisiológica".

Foto: Getty Images
 

El estrés y largos periodos sin alimentarse pueden causar este antojo. La sugerencia de la profesora es hacer de cuatro a seis comidas diarias, a continuación le presentamos el por qué nuestro cuerpo pide cierto tipo de alimentos:

Pizza: Las ganas de comer pizza y masas pueden estar relacionadas con una grave reducción de glucosa, dijo Tatiane. Otro problema puede ser consecuencia de la disminución de triptofano y serotonina y desequilibrios en los niveles de insulina. Para no ganar kilos extras devorando una pizza entera, reponga los nutrientes con panes integrales, galletas, arroz y cereales.

Chocolate: De acuerdo con la nutricionista Roberta Silva, las ganas de comer chocolate pueden tener relación con una caída de serotonina, debido a los cambios hormonales. El chocolate es una fuente de triptofano, que estimula la producción de la sustancia del bienestar. "En esa situación, las personas pueden optar por un chocolate medio amargo con por lo menos un 50 por ciento de cacao, pues además de contener el triptofano, posee otros beneficios", sugirió la profesora Tatiane.

Dulces en general: Puede ser deficiencia de triptofano en el organismo que desencadena ansiedad, depresión e irritación. "Además de eso, estudios relatan que periodos largos en ayuno inducen una mayor producción de una hormona llamada grelina y ésta conduce al individuo a buscar alimentos de mayor densidad energética", dijo Tatiane. Según ella, la caída de glucosa también provoca que el individuo se acerque a los dulces.

Comidas elaboradas: Después de llenar varias comidas con bocadillos, surgen aquellas ganas de comer comida "de verdad": arroz, frijoles, ensalada y una carne. "Puede ser señal de que el cuerpo está añorando platos más elaborados", dijo Roberta. De acuerdo con Tatiane, las meriendas "tienen rápida digestión y, principalmente debido al bajo contenido de fibras, inducen el hambre precozmente. Indirectamente incita a buscar una comida completa", explicó Tatiane.

Queso: El antojo por comer queso o alimentos rellenos con él, puede significar la falta de calcio en el organismo. De acuerdo con Roberta, un adulto necesita de 1200 mg de calcio por día, que equivale a: un vaso de leche descremada, una rebanada de queso fresco, 200 ml de yogur, cuatro cucharas de espinaca cocida y dos cucharas de sopa de col al vapor.

Legumbres: Las legumbres también son una fuente importante de hierro, por lo tanto, la necesidad de consumo de los granos puede señalizar la deficiencia del mineral, según Tatiane.

Tomate: De acuerdo con la nutricionista Roberta, sentir antojo en comer tomates puede ser una señal del cerebro de que está faltando potasio en el organismo. La banana es una fruta que auxilia en la reposición de esta sustancia.

Frutas cítricas: "Puede significar la deficiencia de vitamina C", dijo Tatiane. Las personas también suelen ingerir frutas ácidas después de comidas pesadas, pues ellas ayudan en la digestión y son refrescantes, informó la profesora Fernanda. De acuerdo con Roberta, la piña tiene bromelina, que ayuda en la digestión de las proteínas, por eso es bastante consumida en restaurantes de carnes.

Café: Las ganas de tomar café pueden indicar la caída de dopamina, un neurotransmisor de la motivación. La persona comienza a quedarse cansada y toma café, pues la cafeína ayuda a estimular el sistema nervioso central, dijo la nutricionista Roberta.

Agua: El antojo por tomar mucha agua, en la mayoría de las veces, es una señal de deshidratación, según Tatiane. El calor intenso, el bajo consumo de líquidos a lo largo del día y el consumo de comidas saladas pueden causar sed. "Una persona que practica ejercicios intensos pierde sales minerales y agua. Cuando termina, necesita beber jugos, agua y electrolitos. Lo ideal es consumir de 1,5 a 2 litros de agua por día.

Frutas en general: "Las ganas de comer frutas puede ser una señal en la reducción de diversas vitaminas y minerales en nuestro organismo", dijo Tatiane. Además de la caída de carbohidratos, glucosa, e incluso, deshidratación. Lo ideal es el consumo de cuatro a cinco frutas variadas por día, pues eso contribuirá en la adecuación de la ingesta de vitaminas, minerales, agua y fibra.

Carne roja: De acuerdo con Roberta, las carnes son fuente de hierro, cuando una persona sigue una dieta con restricción alimenticia, el cerebro puede pedir por este mineral e inducir el antojo por el consumo de carne. La falta de hierro puede causar anemia.

Leche: Las ganas de tomar leche pueden estar relacionadas con la deficiencia de calcio, nutriente esencial para la formación de los huesos y dientes, según Tatiane. El consumo de leche y sus derivados de forma equilibrada ayuda a llenar el vacío.

Terra