Cuerpo de Diosa

¿Sabes pesarte? Kilos arriba o abajo…

18 mar

Posteado 11:44

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Hay quien se pesa obsesivamente para ver si ha subido algún gramo, quien le tiene pavor a la báscula, quien se pasa "de pascuas a ramos", quien no tiene ni báscula en casa. En general, la mayoría nos pesamos mal, como he descubierto en un artículo, lo que puede hacernos mucha mella en la autoestima. A continuación os cuento cómo hay que pesarse para convertir este momento en una ayuda y no en una tortura.

Lo primero, no tomarse la subida a la báscula como un examen o una prueba que mida nuestra valía personal. Por circunstancias puntuales, como por ejemplo tener el período o estar ovulando, nuestro peso puede variar entre 2 o 3 kilos de más o de menos. Aquí tienes algunas reglas que te ayudarán a conseguir un peso más fiable:

1. Utiliza la misma báscula. La precisión puede variar de forma considerable de una a otra, así que no te peses en cualquier báscula que veas: o en tu casa, lo ideal, o en la misma farmacia. Pero ten en cuenta que si lo haces en una farmacia no te quitarás la ropa, ni los accesorios, el cinturón o el reloj y es muy difícil calcular todo ese peso a ojo.

2. Hay que pesarse por la mañana. Es el mejor momento del día para pesarse, ya que lo que comas o bebas a lo largo del día variará tu peso. También es importante que intentes hacerlo a la misma hora.

3. En ayunas. Y, si es posible, después de haber ido al baño. Con la vejiga y el aparato digestivos vacíos conseguirás el peso más real de tu cuerpo.

4. Sin ropa. Y jamás con zapatos. Todo añade. Así que si te pesas fuera de casa intenta que sea más o menos con una ropa similar y recuerda que no será tu peso real.

5. Nunca después de hacer ejercicio. Al hacer un esfuerzo físico se suda, se pierden líquidos y se pesa menos. Pero es una pérdida ficticia, ya que tu cuerpo lo recuperará en cuanto te hidrates. Y si haces un entrenamiento de tonificación muscular intenso puede ocurrirte justamente lo contrario. De hecho, cuando comenzamos un programa de entrenamiento lo normal es que nuestro peso aumente (no nuestro volumen) por la ganancia de masa muscular.

6. Pésate un día a la semana. Así no te obsesionarás con los pequeños cambios (normales) que tu cuerpo puede experimentar cada día. Si estás a dieta puedes hacerlo cada 3 o 4 días para ver cómo vas.

7. No con la regla. Antes y después de la menstruación el cuerpo se hincha y retiene más líquidos por los cambios hormonales, lo que hará que subas de peso. 

En general, la recomendación del artículo es pesarse más bien menos que más (a no ser que para ti sea una ayuda y no te obsesione), para que nuestro peso no condicione nuestra vida en ningún sentido. Y si nos está creando ansiedad o incluso obdesión con la alimentación, ¡lo mejor es echar a la báscula de casa!

Gente que habla… y no escucha

7 mar

Posteado 12:15

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Cada vez llevo peor a la gente con incontinencia verbal. Esas personas que hablan sin piedad, a toda velocidad o repitiendo una y otra vez lo mismo sin esperar siquiera réplica. Y cuando tú consigues colarte por el resquicio que han dejado (por ejemplo para coger aire para continuar porque están a punto de ahogarse de tanto hablar), ni siquiera te dejan hablar, te interrumpen. Y no escuchan. Porque aunque consigan callarse un momento -porque alguien les haya dado un toque de atención o hayas podido imponerte por medios agresivos a su monólogo-, oyen pero no te prestan verdadera atención. Su objetivo y obsesión es que te calles de una vez para poder seguir hablando…

¿Creéis que exagero? ¿No conocéis a nadie así en vuestro entorno? Yo tengo varios "habladores compulsivos en mi círculo de amigos. En concreto, tres, dos mujeres y un hombre. Y se lleva "la palma" él con  mucha diferencia. Pero claro, hablamos de un verdadero "crack", de un tipo que podría entrar en el libro Guiness de los Récords por su extraordinaria capacidad verbal, capaz de matar mediante oratoria mortal a un batallón de voluntarios.

Lo peor es que los tres me caen francamente bien, les aprecio muchísimo y me parecen personas inteligentes y con una conversación interesante… si fueran capaces de hablar solamente un 20% de lo que hablan. Al campeón de la oratoria del que os hablo le conocí en Brasil haciendo kitesurf, y era capaz de hablar sin parar mientras montaba su cometa, le ayudaban a levantarla, entraba en el agua, navegaba, salía, se quitaba el neopreno, se tomaba algo. Horas podía pasarse hablando sin parar y sin piedad, enganchando un tema con otro y de una persona a otra de forma espectacular. Es atractivo, incluso guapo, pero yo sería incapaz de estar con alguien que no parase de habla. De hecho, está soltero, pasa ya de los cuarenta y es un "partidazo".

Las otras dos oradoras son las mujeres de unos amigos con los que mi pareja y yo salimos mucho a cenar. Cuando ambas se juntan, es como estar en una pajarería… acabas con un dolor de cabeza y un estrés insoportable, no quieres más que acabar la cena, la copa y marcharte corriendo a casa para encerrarte en una habitación a oscuras y en silencio. Como os decía, las aprecio muchísimo y me encanta estar con ellas, pero tengo que tener un día muy bueno y muy energético para poder aguantar la tunda verbal a la que sé que me van a someter. Y no os quiero ni contar cuando encima se toman un par de copas, entonces no hay freno posible, estrechan el cerco, se pegan a tu cara para hablarte, te agarran para que no te escapes y te repiten una y otra vez, una y otra vez lo mismo. Como cojan una idea no la sueltan ni a tiros.

Y yo cada vez lo llevo peor. Porque me encanta conversar, como buena mujer que soy, pero si puedo hacerlo con gente que sepa hablar cuando le corresponda y escuchar cuando le toque. Pero escuchar de verdad, y no callarse un momento sin mirarte siquiera y volver a interrumpirte para continuar con su monólogo. La pena es que resulta muy cortante decirle a alguien que habla demasiado, sobre todo si se trata de una persona a quien aprecias pero con la que no tienes ese grado de intimidad. Con los extraños verborreicos soy cada vez más implacable, bastante estrés tenemos todos como para que alguien "te ponga la cabeza como un bombo", yo corto a la que puedo con cualquier excusa y salgo huyendo.

A propósito de hablar y escuchar, he leído un artículo que me ha encantado porque profundiza no en el primero, sino en la importancia del segundo concepto: escuchar, que no oír. Según este artículo escuchar supone esfuerzo y voluntad, crea empatía y es la base de la comunicación entre dos personas. En el texto aluden a una cita del escritor alemán Johann Wolfang von Goethe: "hablar es una necesidad, escuchar es un arte".

Efectivamente, qué gusto, qué sensación de confianza, seguridad y estima crea alguien que te escucha sin interrumpirte, sin querer dar la réplica constantmente, sin darte miles de argumentos antes de que tu hayas podido siquiera explicarte. Según el artículo que os cuento el cerebro está programado para oír, no para escuchar, por lo que el hecho de que alguien lo haga contigo lleva implícito un gran respeto. Y esto, ya se trate de una confesión amorosa, una discusión o una cuestión de trabajo, va a hacer que el que habla también te escuche después y, sobre todo, tenga en cuenta tu opinión.

A las mujeres nos gusta hablar con nuestras parejas, contarles cosas, pero, sobre todo, que nos escuchen, algo que a los hombres normalmente les suele costar… Y algo mucho más importante: cuando se trata de problemas o penas, lo que necesitamos es simplemente eso, que nos escuchen, no que nos quieran dar millones de soluciones prácticas. Porque ser escuchado supone una de las terapias más valiosas para cualquier persona. 

¿Cómo aprender a escuchar? Según los expertos, es necesario esforzarse por mantenerse callados mientras la otra persona habla, no interrumpir, no distraerse con cosas ajenas (¡como el móvil!), intentar repetir interiormente lo que nos están diciendo para comprenderlo, hacerle saber a la otra persona que las estamos atendiendo (asintiendo, mirando a los ojos, diciendo cosas breves…). En definitiva, de escuchar con todos los sentidos puestos en la otra persona.

Tengo una amiga que encaja en el perfil del perfecto escuchador: habla poco y siempre está atenta a lo que los demás dicen, sin interrumpir jamás y sin añadir comentarios innecesarios. Porque a veces también es mucho más valioso lo que se calla que lo que se dice…

 

 

Buenos trucos para tu piel

4 mar

Posteado 19:52

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Todos tenemos dudas sobre cómo cuidar nuestra piel, desde la pimpieza hasta la hidratación, para mantenerla joven. A todos nos encantaría poder hacer los carísimos tratamientos de los que disfrutan las celebrities o comprarnos los mejores productos. Pero como esto no suele ser posible, quiero compartir con vosotros un artículo que me ha encantado: los trucos, consejos y secretos de algunos de los mejores dermatólogos, médicos estéticos y esteticistas de nuestro país.

En lo que todos coinciden en la importancia de una buena alimentación para mantener la firmeza y luminosidad, en la protección solar para evitar el envejecimiento, en la limpieza a diario y en las infiltraciones de vitaminas y ácido hialurónico para volver a embellecer la piel después del invierno. Aquí van sus trucos personales y profesionales:

Dra. Gema P. Sevilla de IML. Limpiar todos los días y exfoliar una vez a la semana es su "must". Su truco cuando está cansada: aplicarse té negro frío en la cara para descongestionar. También recomienda beber té verde, tomar granadas en temporada y suplementos orales de vitamina C y E.

Dr. Simon Dry, de Clinique Francaise. Resalata que sin desmaquillar e hidrtar bien por la noche darán igual todos los esfuerzos que hagamos. Aconseja utilizar aceites de argán, granada y rosa mosqueta  para nutrir y reparar. En cuanto a la alimentación: mucha vitamina C y A, poca carne, más pescado y fruta cada día.

Ana Vilajoya, médico estética. Además de beber agua, proteger la piel del sol, tomar vegetales y frutas frescas y tomar nutricosméticos, recomienda hacer gimnasia facial (¡soy fan!). ¿Su mejor consejo? Tomarse unas vacaciones, lo mejor para la piel.

Carla Royo Vilanova. Toma una cerveza al día por consejo de su madre, utiliza agua de rosas para todo (tiene una línea cosmética propia) y practica  gimnasia facial. Los domingos duerme con una buena capa de crema hidratante.

Dra. Rosa Gª Maroto, Clínica de la Fuente. Su truco: echar azúcar en la crema hidratante para exfoliar la piel una  vez a la semana. Después de la exposición al sol recomienda una  crema con hidroquinona y retinol para prevenir la aparición de manchas.

Dra. Mª José Martínez Caballero, homeópata y creadora de la marca cosmética Archangela. Su truco es tomar zumos naturales de frutas y verduras, utilizar aceites cosméticos y aplicar en la zona de los ojos cubitos de manzanilla y romero envuelto en un pañuelo para descongestionar. 

Dr. Eduardo López Bran, de Imena. Recomienda utilizar fotoprotector los 365 días del año y colocar recipientes de agua en las habitaciones para evitar la sequedad ambiental y que la piel se deshidrate. Según este experto la mejor invresión para tu piel es pedir cita a un buen dermatólogo.

Natalia de la Vega, de Tacha. Limpiar, exfoliar, alimentarse bien, dormir un mínimo de siete horas y escuchar a tu piel son los consejos de esta experta. Su truco, utilizar suero de vitamina C todo el año. Defiende la constancia y los tratamientos cosméticos y estétivcos frente a otros más agresivos.

Dra. Paz Torralba, de Beauty Concept. No acostarse sin limpiar la piel ni salir de casa sin aplicar crema de día son sus reglas de oro. Ser feliz, practicar yoga y pilates, dormir ocho horas y evitar el sol son otras de sus recomendaciones.

¿Queréis añadir vuestros trucos?

 

 

  

Mommy makeover: partos a la carta

3 mar

Posteado 19:24

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Todas sospechamos que algo tienen que hacer las celebrities para poder estar tan estupendas al poco de dar a luz. Y así es en más casos de los que pensamos… Con famosas famosísimas embarazadas -como Kate Middleton, Mónica Cruz, Tatiana Santodomingo o Kim Kardasian- todas nos preguntamos también si caerán en la tentación. ¿Una pista para sospechar? Cuando el bebé viene al mundo en el octavo mes y por cesárea programada, algo que, de entrada, evita los estragos del noveno mes para el cuerpo femenino, cuando más ensanchan las caderas, aumentan el peso y las molestias. Por no hablar de lo poco favorecida que puede estar una mujer después de 20 horas de parto. 

Gracias al bisturí, algunas famosas y no tan famosas pero sí adineradas, consiguen eliminar los efectos indeseables de los ocho o nueve meses de embarazo en el mismo momeonto del parto. ¿Shakira tal vez? El nombre que se ha dado a esta tendencia es mommy makeover, algo así como una remodelación en el momento de parir. ¿Cómo se consigue esto? En la acción combinada del ginecólogo y el cirujano plástico. Este es precisamente el secreto del increíble posado que algunas celebrities hacen tras salir al hospital más estupendas si cabe que antes de quedarse embarazadas.

Pero no tan famosas… Cada vez más mujeres quieren conservar su belleza y corregir rápidamente el cambio físico que acompaña al embarazo. Para eso, la mayoría de las celebrities sigue un plan nutricional y de ejercicio durante la gestación, cosa que me parece estupenda, y otras añaden además el toque del cirujano en el momento de la cesárea. 

Aprovechando la anestesia, pueden realizarse un arreglo de pecho, cintura, abdomen o muslos. Aunque no todos los cirujanos plásticos están de acuerdo con esta doble intervención e incluso la señalan como algo peligroso. Como decía el conocido cirujano Vicente Paloma, de la clínica Teknon en un artículo acerca del tema, este tipo de cirugías nunca deben realizarse inmediatamente después del parto ni el período de lactancia, momento que volverá a traer cambios físicos. En este mismo artículo, el doctor Héctor Valdés afirma que en el momento del parto el organismo está sometidos a mucho estrés y los tejidos sufren una importante distensión, además de que alargar el tiempo de operatorio puede aumentar otros peligros asociados. Este especialista recomienda la intervención estética a los seis meses o un año tras dar a luz.

Sin embargo se hace e incluso es una práctica habitual en los países latinoamericanos, donde las mujeres lo comentan abiertamente. En Hollywood y en Europa el tema se lleva con mucha más discrección y, si es posible, se oculta. ¿La intervención más solicitada? Según el doctor Francisco Gómez Bravo, de la Unidad de Cirugía Plástica y Microcirugía Reconstructiva de la Clínica Ruber de Madrid, uno de los centros pioneros del mommy makeover, la consulta más solicitada es sobre el exceso de piel y grasa en la parte inferior del abdomen. Y después, la cirugía de mamas, la abdominoplastia y la liposucción.

Famosas como Elsa Pataky, Heidi Klum o Alessandra Ambrosio, muy aficionadas al deporte por cierto, afirman no haber caído en la tentación del mommy makeover. ¿Si tuvieras la oportunidad lo harías tú?

 

 

 

 

La belleza no está en el interior

25 feb

Posteado 21:48

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Acabo de leer un artículo que me ha producido sensaciones y opiniones contradictorias. Por una lado me da rabia que las cosas sean así, pero por otro sería muy cínico no reconocerlo… Allá va: "Capital erótico: el poder de fascinar a los demás". ¿Qué tiene de especial? Que se trata del título del libro publicado por la socióloga y profesora de la London School os Economics Catherine Hakim y que desató una ácida polémica el año pasado. Tanto revuelo y opiniones en contra a causado, que el diario británico The Sunday Times desaconsejó su lectura. Y yo haría lo mismo al menos para los menores de edad y para cualquier persona con problemas de autoestima.

En el libro, Hakim explica desde el punto de vista sociológico que la belleza tiene un valor y que sí importa. Algo difícil de rebatir dada la cantidad de cánones estéticos que se han estudiado y definido desde la Antigüedad para determinar que rostros eran los más bellos y perfectos y qué efectos producían en la gente. Un tema que desgrana a fondo Zadie Smith en su libro "Sobre la belleza" y que a mí me resultó sorprendente. Un tema que le sirvió a una prima mía para hacer su tesis doctoral, que leí y que me llevó a la conclusión de que efectivamente la belleza seduce, atrae y nos otorga poder. Y no creo que esto sea algo que sorprenda a nadie.

Pero da rabia. Porque yo sí defiendo también a capa y espada que si la belleza no se potencia desde el interior, es una belleza vacía, banal, sin sentido , que incluso puede dejar indiferente. Y desgraciadamente este tipo de belleza es el que muchas veces dan como resultado la cirugía, el exceso de preocupación por el físico, la obsesión por la juventud, la adopción de unos cánones estéticos uniformes y deformes. Porque la belleza también tiene mucho que ver con lo que trasmitimos a los demás, con la simpatía, la alegría, la honestidad, la serenidad y otras cualidades capaces de convertir a una persona no demasiado atractiva en hermosa.

Volviendo al libro de la polémica, en él Hakim afirma que, aunque sea políticamente incorrecto -y en esto tiene razón-, el propio Aristóteles ya aseguraba que el físico es la mejor carta de presentación que existe. Por lo menos de entrada, añadiría yo. Pero la autora -y ahí es donde discrepo y me asusto- va  mucho más allá al afirmar que nuestro aspecto es como una tarjeta de crédito que aceptan en todos los sitios. El problema, a mi entender, es cómo y para qué utilizamos ese "capital físico", si discriminaremos a quienes no lo posean, si llegaremos a hacer cosas insanasa o deleznables para mantenerlo… Como el famoso Dorian Grey…

Pero, como siempre, la moneda tiene dos caras y el tema da para muchas puntualizaciones. Al "mens sana in corpore sano" que defiendo a ultranza, añadiría también que inteligencia y belleza sí pueden ir juntas. ¿Cuántas veces se ha cuestionado injustamente la inteligencia de una mujer sólo por el mero hecho de ser guapa? ¿Cuánta envidia hay detrás de un pensamiento semejante? 

Además de belleza, en su libro Hakim habla de capital erótico, del poder de seducción que podemos ejercer sobre los demás y de las ventajas que socialmente puede proporcionarnos. La autora señala seis aspectos clave para determinar nuestro capital erótico: belleza, atractivo sexual, vitalidad, cuidado personal, atractivo social, energía sexual y fertilidad. Cualidades que todos podemos mejorar con la ayuda de los profesionales adecuados.

Precisamente en el artículo del que os hablaba, publicado en una revista femenina, añaden la opinión de guapas y exitosas expertas en todos estos aspectos: una entrenadora personal, una nutricionista, una experta en estética, una médico estética, una dentista, una dermatóloga y una maquilladora. Y he de decir que todas ellas tenían un aspecto estupendo, nada estereotipado ni artificial, que invitaba a cuidarse.

Una sonrisa bonita, un cuerpo sano y atlético en su peso, una piel luminosa, un aspecto cuidado, un buen maquillaje y corte de pelo, una ropa adecuada… nos hacen ganar puntos y nos convierten en personas más atractivas y agradables para los demás. Todos estos factores nos pueden hacer mejores candidatos para un puesto de trabajo, para conseguir una pareja, para tener más amigos… Pero todas las expertas que aparecían en el artículo eran mujeres con una buena formación sustentando su belleza.

Como os decía al princicpio, creo que nuestro aspecto físico nos ayuda social y personalmente. Pero también creo que no hace falta ser ninguna belleza, ni matarse de hambre ni someterse a ninguna operación de estética para resultarnos agradables, primero a nosotros mismos -lo más importante- y luego a los demás. Entre una mujer o un hombre con buena presencia y una "Barbie" o un "Ken" siliconados y plastificados hay una gran diferencia. Y como dijo una vez Natalie Portman en una entrevista, es absurdo intentar parecerse a los demás o compararse con ellos, porque lo mejor que tenemos es que todos somo únicos y, añadiría, absolutamente especiales por ello.  

 

 

perfil do autor

Lula Marvel

Lula Marvel es Amalia Panea, una periodista de ‘trentaytantos’ adicta a la lectura, que además es profesora de fitness y yoga.