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- Pueden producirse tras un golpe, como consecuencia de un accidente o debido a una intervención quirúrgica, pero todas ellas necesitan una serie de cuidados para su correcta cicatrización. Sin embargo, en muchas ocasiones no se presta la atención necesaria a las heridas leves o se emplean remedios caseros que pueden retrasar la cura e incluso generar una infección. Foto: ThinkStock
- La Sociedad Española de Heridas (SEHER) y la empresa PiC Solution elaboraron un decálogo en el que recogen una serie de pautas para el correcto tratamiento de las heridas. En el documento también se pueden consultar las falsas creencias populares que se transmiten de generación en generación y a las que, a menudo, se recurre ante aquellas heridas que a primera vista no revisten gravedad. Foto: ThinkStock
- Estos son los 10 consejos más importantes a la hora de tratar una lesión en la piel: Foto: ThinkStock
- 1. Valorar la gravedad de la herida de manera inmediata para determinar si podemos atenderla nosotros mismos o debemos trasladar al paciente a un centro de salud. Foto: ThinkStock
- 2. Buscar un lugar adecuado para tratar la herida de la persona. Foto: ThinkStock
- 3. Lavarnos de forma exhaustiva las manos para prevenir una posible infección en la herida durante su manipulación. Foto: ThinkStock
- 4. Detener la hemorragia. Para controlarla, si se trata de una lesión leve, presionaremos sobre la zona afectada hasta lograr que se forme un coágulo y deje de fluir la sangre. Foto: ThinkStock
- 5. Limpiar de forma completa la herida y sus alrededores, intentando empezar por el centro de la lesión y hacia los bordes. Debe hacerse con suero fisiológico, solución estéril o agua de grifo limpia y con presión, de manera que facilitemos el arrastre de todos los restos de suciedad y cuerpos extraños que hubiera en la superficie de la lesión. Foto: ThinkStock
- 6. Aplicar antisépticos, preferiblemente del tipo clorhexidina o, en su defecto, povidona yodada diluida para desinfectar la lesión y sus alrededores. Foto: ThinkStock
- 7. Cubrir la herida con un apósito de cura, anatómicamente adaptado, que replicará las condiciones fisiológicas de la piel sana en la zona de la lesión, acelerando la cura de la herida y evitando la formación de costra, que en ocasiones trae como consecuencia la aparición de infecciones. Foto: ThinkStock
- 8. Tratar el dolor mediante un manejo suave de la herida y si fuese necesario con analgésicos de primera necesidad. Foto: ThinkStock
- 9. Vigilar la evolución de la herida durante las 24 o 48 horas siguientes para detectar rápidamente si hay signos clínicos de infección (rubor, tumor, calor y dolor) Foto: ThinkStock
- 10. Realizar las curaciones requeridas según las indicaciones del producto sanitario utilizado y las necesidades de la herida. Foto: ThinkStock
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Pueden producirse tras un golpe, como consecuencia de un accidente o debido a una intervención quirúrgica, pero todas ellas necesitan una serie de cuidados para su correcta cicatrización. Sin embargo, en muchas ocasiones no se presta la atención necesaria a las heridas leves o se emplean remedios caseros que pueden retrasar la cura e incluso generar una infección.
Foto: ThinkStock

